¿Por qué no puedo dormir cuando tengo ansiedad?
- Psic. Sugey Romo

- hace 2 días
- 2 min de lectura

¿Por qué no puedo dormir cuando tengo ansiedad?
Duda real sobre ansiedad:
"Estoy agotada todo el día, pero cuando llega la noche simplemente no puedo dormir. ¿Por qué no puedo dormir cuando tengo ansiedad?"
Es una experiencia muy frecuente en las personas que viven ansiedad.
Muchas describen que llegan a la cama cansadas física y mentalmente, pero en cuanto apagan la luz, la mente parece "encenderse". Comienzan a aparecer preocupaciones, recuerdos, pendientes o una sensación de alerta que hace muy difícil conciliar el sueño.
Y tiene una explicación.
Dormir no depende únicamente de estar cansados. Para que el sueño aparezca, el cerebro necesita interpretar que el entorno es suficientemente seguro como para disminuir el estado de vigilancia.
La ansiedad hace exactamente lo contrario.
Cuando sentimos ansiedad, el sistema nervioso activa una respuesta de alerta. Aumenta la atención hacia posibles amenazas, el cuerpo permanece preparado para reaccionar y la mente comienza a revisar problemas, anticipar escenarios o buscar soluciones.
Desde un punto de vista evolutivo, este mecanismo es muy útil si realmente existe un peligro. Sin embargo, cuando permanece activo durante mucho tiempo, puede dificultar algo tan natural como dormir.
Por eso muchas personas sienten que, aunque su cuerpo está agotado, su mente "no se apaga".
Además, suele ocurrir algo más.
Después de varias noches durmiendo mal, aparece una nueva preocupación:
"¿Y si hoy tampoco puedo dormir?"
"Mañana tengo que trabajar."
"Necesito dormirme ya."
Sin darse cuenta, la cama deja de ser un lugar asociado con descanso y comienza a relacionarse con frustración, vigilancia y esfuerzo.
Paradójicamente, cuanto más intentamos obligarnos a dormir, más despierto permanece el cerebro.
Esto no significa que tu cuerpo haya olvidado dormir. Significa que el sistema de alerta sigue demasiado activado para permitir que el sueño aparezca de forma natural.
¿Qué suele mantener el problema?
En muchas ocasiones, el insomnio deja de mantenerse únicamente por la ansiedad y empieza a alimentarse de conductas bien intencionadas, como:
intentar dormir "a toda costa",
mirar constantemente el reloj,
quedarse muchas horas despierto en la cama,
dormir durante el día para compensar,
evitar actividades por miedo a estar cansado,
o preocuparse continuamente por las consecuencias de no dormir.
Aunque estas conductas buscan ayudar, con frecuencia terminan aumentando la preocupación y dificultando aún más el sueño.
¿Cuándo puede ser útil buscar ayuda profesional?
Puede ser útil buscar apoyo cuando:
el insomnio se mantiene durante varias semanas,
la falta de sueño comienza a afectar el trabajo, el estado de ánimo o las relaciones,
existe un miedo constante a no poder dormir,
aparecen ataques de pánico nocturnos,
o el descanso deja de sentirse reparador de forma persistente.
La buena noticia es que el insomnio asociado a la ansiedad tiene tratamiento. La terapia psicológica basada en evidencia, especialmente la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (CBT-I), es considerada el tratamiento de primera elección para el insomnio crónico y puede combinarse con el abordaje de la ansiedad cuando ambos problemas aparecen juntos.
Para recordar
Dormir no es un acto de fuerza de voluntad. Es un proceso biológico que ocurre cuando el cerebro percibe suficiente seguridad para disminuir la vigilancia. Si la ansiedad mantiene activado ese sistema de alerta, el sueño puede volverse difícil. Comprender este proceso suele ser el primer paso para dejar de luchar contra el insomnio y comenzar a recuperarlo.

Comentarios